viernes, 12 de octubre de 2007

The First Lady of Song






La primera dama de la canción


"Yo nunca sabía cómo nuestras canciones eran buenas hasta que oí cantar a Ella Fitzgerald"




Ella Fitzgerald, conocida por todos como la dama Ella, dio al mundo de la música, la realización plena, distinguiéndose en el mundo jazzista.
Cantante estadounidense, su repertorio musical se amplió de forma exorbitante, en donde incluye swing, blues, bossa nova, samba, gospel, calypso, etc.
Considerada, junto con Billie Holiday y Sarah Vaughan, como la cantante mas importante e influyente de la historia del jazz. Dotada de una voz extraordinaria, con un rango vocal de tres octavas, destacando su clara, fascinante y precisa vocalizacion, conjuntamente con su capacidad innata de improvisación, sobre todo en el scat, técnica que desarrollo en los años 40’ y que anuncio el surgimiento del bop.
Ganadora oficial, de 13 premios Grammy, fue galardonada con la Medalla Nacional de las Artes y la Medalla Presidencial de la Libertad de Estados Unidos, Ella, es todo un conjunto de improvisación y fiel don que acompaña cada segundo de alegre, melódica y dramática participación vocal.
La vida de tal iniciadora del jazz, que particularmente me atrajo, yaque, muestra el gran desempeño vivencial, de donde es participe cada minuto.

"La mujer como Ella te hacen sentir cosas que no sabía que habían desaparecido de su vida"






Nacida en Newport News, Virginia, EEUU, una situación de pobreza permanente, fue su larga acompañante desde temprana edad.
En 1932, la madre de Ella murió tras un grave accidente de tránsito.
Este ambiente dramático, condicionó el comportamiento de Ella, que tuvo frecuentes problemas con el absentismo escolar, e incluso, con la policía, lo que la llevó a ser internada en un reformatorio. A pesar de ellos, sus huidas de éste y de casa eran frecuentes.


Ya de pequeña gustaba de bailar y cantar en un club escolar y en el coro de la Bethany African Methodist Episcopal Church. Aprendió a tocar el

piano, escuchó atentamente la radio y estudió todas la grabaciones que salían de Louis Armstrong y las Boswell Sisters.


Debutó como cantante a los 16 años, en 1934, en el Harlem Apollo Theater de Nueva York, ganando el concurso Amateur Night Shows con la canción Judy interpretada al estilo de su ídolo Connee Boswell. Tras una breve colaboración con la banda de Tiny Bradshaw, Ella consiguió entrar en la orquesta de Chick Webb.
Comenzó a cantar con la banda de
Chick Webb en 1935, en el Savoy Ballroom de Harlem. El crítico George T. Simon escribió en la revista Metronome en enero de 1936: "Aquí tenemos a la número uno de 1936...Ella Fitzgerald...la joya de 17 años que canta en el Harlem' Savoy Ballroom con la estupenda orquesta de Chick Webb con su gran aptitud natural para el canto...una de la mejores...no hay razón para pensar que no llegue a ser la mejor dentro de un tiempo".



Grabó una serie de éxitos con ellos, incluyendo If You Can't Sing It, You'll Have to Swing It, pero no fue hasta la grabación de su versión de la

nana A Tisket A Tasket, en 1938 cuando alcanzó directamente el estrellato. Durante esta etapa, Fitzgerald era esencialmente una cantante de pop y swing que daba lo mejor de sí en las baladas. Tenía ya una hermosa voz pero ni improvisaba ni practicaba todavía el scat, como luego se ve representando.
Comenzó su carrera en solitario en
1941. Cantó con the Ink Spots, Louis Jordan y The Delta Rhythm y en 1946 empezó a cantar con regularidad para los conciertos de Norman Granz Jazz at the Philharmonic (JAP).


Un gran cambio se produjo en el estilo de Ella durante este período. Estuvo de gira con la banda de

Dizzy Gillespie y adoptó el bebop como parte de su estilo, comenzando a incluir fragmentos de scat en sus interpretaciones.
Sus grabaciones de "Lady Be Good", "How High the Moon" y "Flying Home" durante 1945-1947 se hicieron muy populares y su estatura como una de las primeras voces del
jazz se asentó exorbitantemente.

Tras aparecer en la película de 1955 Pete Kelly's Blues, Ella firmó por fin con el sello
Verve de Norman Granz y durante varios años grabaría los famosos Song Books de los grandes compositores estadounidenses de música popular: Cole Porter, los Gershwins, Rodgers & Hart, Duke Ellington, Harold Arlen, Jerome Kern y Johnny Mercer. Aunque (con la excepción de los discos sobre Ellington) no fueron sus interpretaciones más jazzísticas (pues Ella se apegaba a la melodía e iba acompañada de un gran orquesta de cuerdas), el resultado fue memorable, sin lugar a dudas. Siendo en 1960, donde graba su concierto en Berlín, convirtiéndose paulatinamente en su disco más importante para Verve.


Ya ciega a consecuencia de la diabetes que le toco padecer, en 1993 perdía sus piernas, y un tiempo después fallecía en Beverly Hills, California.
De ella su compañero y amigo
Duke Ellington dijo "Ella Fitzgerald está más allá de cualquier categoría". Sus restos se encuentran en el Cementerio Inglewood Park de Los Angeles, California.




En lo más alto del Olimpo de las cantantes de jazz, se encuentra una increíble iniciadora, cuyo profesionalismo y talento inigualable, han quedado asombrosamente marcados en lo que respecta los inicios de la música estadounidense. Siendo de mayor gusto mío, su fascinante improvisación en el escenario, cuya atención y demostración marcadamente de mi compás, son demostrados a cada segundo de transcurso melódico.

1 comentario:

Anónimo dijo...

cómo la amo

tengo la esperanza de cantar con ella cuando yo me muera